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Cerdeña: La isla con forma de almendra y mar color esmeralda

Cerdeña es una isla italiana en el Mar Tirreno, donde se mezclan el agua color gema, grutas marinas, mucho terreno de aventura, rico queso Pecorino -con leche de oveja-, y miles de nuragas, misteriosas ruinas de piedra de la Edad de Bronce con forma de colmenas.

Uno de los nuragas más grandes y antiguos es Su Nuraxi, en el municipio de Barumini, del 1500 (A.C.). La isla es, además, el destino exótico que eligen ricos y famosos para veranear tranquilos en lujosos hoteles o cruceros que recorren sus costas en busca del Edén.
En 1962, el Aga Khan IV tuvo la gran decisión: después de recalar con su barco, la reservó para sus multimillonarios amigos, lo que se tradujo en un pequeño imperio de casas, hoteles y restaurantes de lujo, que se acabó convirtiendo en el Consorcio Costa Esmeralda.
Primero, las familias más poderosas llegaron a estas tierras: Los Agnelli, Grimaldi, Borbones… y casi todo el Gotha se hicieron habitués; y le siguieron los famosos como Catherine Deneuve o Grace Kelly, y actualmente la visitan Pierce Brosnan, Bradley Cooper, Rihanna, Robbie Williams o Elthon John.

La isla con forma de almendra.

Trescientos kilómetros de norte a sur, y unos 2.000 de costa le bastan a Cerdeña para desplegar todo su esplendor, belleza y glamour. Una gran opción es recorrerla en auto arrancando por Olbia, al norte, y terminando en Cagliari -la capital-, bien al sur. En el medio, ciudades como Alguer, Porto Cervo, Castelsardo o Sassari.
Si bien no alcanza a tener la movida de Ibiza, por ejemplo, en cambio tiene días de playa y compras, y noches de cena y diversión. Lo último y más top es «Just Cavalli», el restó y boliche del famoso diseñador italiano.
Más de 80 por ciento de la isla tiene montañas que contrastan con el mar esmeralda que brilla ante los ojos de los visitantes del todo el mundo, que la eligen como destino de verano. Como si eso fuera poco, es además la región italiana con mayor cantidad de bosques, así que hay que sumarle nada más el verde de la vegetación de árboles y flores que se abren como una pintura natural bocetada por la mano de la naturaleza.
Con más de 1,5 millón de habitantes, es el lugar con menor tasa de natalidad de toda Italia.
Desde Santa Teresa, por ejemplo, es posible tomarse un ferry y en sólo una hora estar en Córcega, la isla francesa separada por el estrecho de Bonifacio.
Estas semanas Cerdeña fue noticia en todo el mundo por una pareja de franceses que fueron detenidos por llevarse 40 kg de arena de una playa. Eso está prohibido desde 2017 por ley en Italia, para evitar el trafico de las arenas blancas, que luego se subastan en sitios de internet.
La arena se disfruta, no se roba.